viernes, 15 de enero de 2010

Secreto jardín...

Algunas noches
hay ventanas secretas
que se abren en la madrugada,
entre tu deseo y el mío.
Minutos cómplices,
ocupados por palabras
intuidas en los labios
que habitan la penumbra…
Furtivos puentes
que no alcanzan a unir
mi crueldad con tu dulzura…
Casi cada noche
hay ventanas insomnes
que me anudan al desasosiego
de tus manos que no me acarician
a través de éste espejo roto.